La industria musical ha cambiado mucho en los últimos años. El streaming es la forma más popular de consumir música y el álbum ha dado paso al single.

Estas plataformas de streaming como Spotify o Amazon music tienen unas audiencias enormes y no paran de crecer año tras año, su importancia es tal que en el año 2015 superaron en ingresos a los soportes físicos por primera vez en la historia, coincidiendo con el primer año en dos décadas en el que el conjunto de la industria musical creció respecto al año anterior.

Esto es solo una prueba de la importancia de la digitalización del sector y lo fuerte que es esta tendencia, ya que desde 2015 la importancia de la música en streaming ha seguido aumentando entorno a un 50% cada año.

Esta digitalización trae consigo infinidad de nuevos datos sobre los artistas y sus seguidores. Datos que una vez procesados pueden aportar un gran valor y nuevas oportunidades a las distintas empresas del sector. Y, por supuesto, a aquellas implicadas en el negocio de la música en directo, como las promotoras de conciertos y festivales.

 

Orientación precisa de campañas de marketing

Al saber exactamente dónde es más popular un artista (países, regiones, ciudades, datos demográficos), la inversión en campañas de marketing puede diseñarse y dirigirse de manera más efectiva a los grupos de consumidores con más probabilidades de comprar nueva música o asistir a conciertos de artistas y géneros particulares.


Planificación eficiente del recorrido

Las giras se han convertido en la fuente de ingresos más importante de un artista, ya que los consumidores no están comprando álbumes completos, solo las canciones que desean. Sin embargo, una gira tiene muchísimos gastos: tarifas promocionales, alquiler de locales, equipos y transporte, seguridad, luces, ingeniería de sonido, alojamiento, etc. El big data, los datos y un buen análisis de estos permiten a un promotor planificar actuaciones en las que el público está garantizado, asegurando su rentabilidad.


Seguimiento de gustos musicales

Una base de datos en tiempo real de las tendencias musicales a escala global permite a las organizaciones de la industria monitorear los latidos de la industria. Los gustos de los consumidores cambian constantemente, y los artistas deben reinventarse constantemente para mantenerse al tanto de las últimas tendencias. Ser capaz de identificar nuevas tendencias populares en una etapa temprana significa que los artistas pueden adaptar sus nuevas grabaciones para satisfacer los gustos cambiantes de los consumidores, y las discográficas y los promotores pueden ajustar las campañas de marketing para planificar eventos y actividades promocionales en torno a las últimas demandas de los consumidores, mejorando sus resultados.

Esto son solo algunos ejemplos de lo que se puede conseguir gracias al big data en la industria musical. Como ves, estamos entrando en una nueva etapa fascinante.

 

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