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evolucion de la industria musical

Conciertos online: de la experimentación al auge

12/02/2021

Los conciertos online han venido a renovar y dar un nuevo impulso al sector de la música en directo. Aunque parece que esto es cosa de hace unos meses, su germen viene de lejos. En este post te proponemos echar la vista atrás para ver cuándo se transmitieron los primeros conciertos a través de internet y cómo se ha disparado el interés por los mismos en los últimos meses.

Los conciertos en vivo celebrados en un espacio físico concreto eran el último bastión de una industria musical plenamente digitalizada.

Recordemos que el consumo de canciones ya se hizo habitual vía internet a finales de los noventa con el desarrollo del formato .mp3 y de plataformas como Napster. Con ella nacía la piratería y marcaba el fin de una era, la del formato físico.

Para paliar esta crisis en la que se había sumido la industria llegó iTunes, la plataforma con la que la compañía Apple ofrecía una alternativa legal al consumo de música en internet, pagando por las descargas de archivos musicales. Y con la novedad de que no había que pagar por canciones de relleno, como ocurría con la adquisición de álbumes, sino que era posible comprar canciones sueltas.

En 2008 salía al mercado Spotify para popularizar un modelo de consumo en streaming. Desde entonces, la música de cualquier artista, época y lugar la tenemos disponible sin movernos de casa a golpe de clic. Sin esperas ni descargas. Y gratis, gracias a su modelo freemium.

En 2017, los ingresos globales que generó la música en streaming (6,5 billones de dólares) ya se imponían a la recaudación por la venta física de álbumes (5,2 billones de dólares).

En la actualidad, el consumo de música a través de plataformas como Spotify, YouTube, Tidal, Apple Music, etc., se ha convertido en el centro del negocio fonográfico, obligando a las discográficas a adaptarse a la revolución que ha traído internet.

La industria del directo, por su parte, seguía su propia curso. Inalterable. Reuniendo a los pies del escenario a los fans que quieren disfrutar in situ de la música de sus artistas predilectos. Hasta que una nueva crisis inesperada, provocada por la pandemia del coronavirus, la ha obligado a renovarse a marchas forzadas.

¿Qué hay de nuevo en esta tendencia de los conciertos online?

Los Rolling Stones, pioneros de los conciertos online ¡en los noventa!

Sí. Como lo lees. Lo que parece lo último de lo último, disfrutar de conciertos en tiempo real desde el sofá de tu casa, ya lo hicieron los Rolling Stones el 18 de noviembre de 1994. Cuando retransmitieron desde su página web las cinco primeras canciones de un concierto en Dallas.

Ojo, fueron pioneros, que no los primeros.

¿Te acaba de asaltar la curiosidad por saber cuál fue la primera banda en retransmitir un concierto por internet?

Tal hito correspondió a Severe Tire Damage, un grupo de Palo Alto (California) integrado por ingenieros de Apple, Xerox PARC y SRC, el 24 de junio de 1993. Como precursores del invento, ¡telonearon a los Rolling Stone en el concierto de Dallas!

Pero los de Mick Jagger y Keith Richards no fueron la única gran banda en explorar las nuevas posibilidades y el alcance que les proporcionaba el vertiginoso desarrollo de la informática.

En 1997, los argentinos Soda Stereo ponían fin a su andadura musical conjunta con un concierto en el estadio del River Plate que se retransmitió en directo desde su página web a toda Latinoamérica.

Se esperaban 15.000 conexiones, pero la convocatoria superó cualquier expectativa, alcanzando las 100.000.

Aunque fue la más llamativa, no fue su primer coqueteo con el live streaming. El año anterior, el 30 de octubre de 1996, la banda ya había realizado un concierto online para un programa de radio desde una tienda de instrumentos de Buenos Aires.

Sin embargo, fueron, los irlandeses U2 quienes realizaron el primer macroconcierto online el 25 de octubre de 2009. Desde el Rose Bowl de Pasadena, en California, la banda retransmitió a través de YouTube un espectáculo que congregó a diez millones de espectadores, convirtiéndose en el primer concierto en vivo que retransmitió la famosa plataforma de vídeo de Google.

Conciertos online en directo de pago

Como ves, los shows en live streaming que tanto se popularizaron durante los meses de confinamiento derivado de la crisis sanitaria mundial provocada por la Covid-19 no son ninguna novedad. Ni siquiera como modelo de negocio.

Ya en 2012 surgió en España la iniciativa de Agora Music y a finales de 2014 la de Feel the Live. 

La premisa era la misma de hoy: disfrutar de conciertos en directo a través de internet previo pago de una entrada.

No obstante, nunca antes este formato había sido tan popular ni había dado tanto que hablar, hasta ahora.

Durante los primeros días de encierro surgieron festivales online por todo el mundo, los artistas ofrecían conciertos desde sus propias casas y las marcas se lanzaron a patrocinar algunos de ellos a la vista del éxito que las iniciativas de los artistas estaban cosechando.

Manifestaciones altruistas que ayudaron a hacer más llevadero el confinamiento.

Pero pronto surgieron dudas y debates. ¿Se devalúa la música al ofrecerla gratis? ¿Podrían ser los conciertos online una alternativa rentable frente al parón de la industria del directo? ¿Pagaría el público por asistir a un concierto online? ¿Sería un modelo de negocio rentable?

El live streaming atrajo dudas, pero cada vez fueron más los artistas que se aventuraron a despejarlas.

Bandas como Los Punsetes o Desakato no tardaron en lanzarse a tomar el pulso de los nuevos tiempos y transmitieron sus actuaciones vía online con entradas virtuales. Vendieron 1.500 y 1.300 tickets, respectivamente. Se confirmaba que el público estaba dispuesto a pagar para disfrutar de las actuaciones de sus artistas favoritos desde la comodidad de su hogar.

Otros artistas internacionales como Nick Cave, Patti Smith o Björk, entre muchísimos otros, también celebraron conciertos online de pago con buenos resultados.

Pero serían bandas como BTS o KISS, y artistas como Dua Lipa, que gracias a su producción “Studio 2054” consiguió el pasado noviembre más de cinco millones de conexiones, las que demostraron que el live streaming es un negocio millonario y que puede ser una nueva forma de disfrutar de un concierto. Con un lenguaje audiovisual que aporta una nueva dimensión a la música, el nuevo formato ofrece otra forma de vivir la experiencia.

El presente del live streaming

Además de poder disfrutar de conciertos online en tiempo real, las nuevas plataformas para monetizarlos los conciertos en live streaming de pago también han traído la posibilidad de acceder a grabaciones de conciertos bajo demanda. A la hora y en el lugar que más apetezcan al usuario. Lo que abre la posibilidad de seguir rentabilizando un show tiempo después de haberlo celebrado.

Ya no existen barreras para la música. Sin limitaciones de aforo, la audiencia es global y los conciertos de los artistas, ubicuos. A priori, la ecuación parece clara: a más espectadores, más beneficios. No obstante, tendremos que estar atentos a la evolución del formato una vez regresen los conciertos y giras a la normalidad.

Del mismo modo que las grandes discográficas se apresuraron a reinventarse para sacar beneficio de los nuevos caminos que habría el negocio de la música grabada, muchas promotoras y empresas de producción de eventos están haciendo lo propio para ampliar sus servicios incorporando el live streaming.

El sector se renueva y surgen múltiples interrogantes sobre el pago de derechos, propiedad intelectual, impuestos y responsabilidades. Cuestiones que los profesionales de la industria tendrán que abordar para adaptar el negocio a las exigencias de los nuevos tiempos.

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