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En poco tiempo, el análisis de datos se ha convertido en una acción imprescindible para toda empresa que desee conocer mejor las demandas del público a fin de adaptar su oferta y, en consecuencia, maximizar la rentabilidad de su negocio.

Internet ha revolucionado el mercado en general, y la industria musical en particular. En la actualidad es muy sencillo obtener numerosos indicadores para estudiar la idoneidad de contratar a un grupo o artista.

Tenemos la posibilidad de acceder a datos en bruto, como el número de seguidores y oyentes en plataformas de música en streaming, seguidores en redes sociales, número de visualizaciones de un vídeo en YouTube o la localización del público, entre otras.

Métricas útiles pero que por sí mismas no desvelan la información necesaria para asegurar la rentabilidad de tu evento.

En Drop.Show nos referimos a estos datos como datos fríos.

Los datos fríos

Los datos fríos son los datos en sí mismos que puedes recopilar fácilmente, aunque de forma limitada, accediendo a las plataformas de música en streaming y las redes sociales.

Visitando el perfil de Instagram de cualquier artista podrás ver de inmediato cuántos seguidores tiene, así como la media de “me gusta” y comentarios de sus publicaciones.

En el caso de Spotify, además del número de reproducciones que tiene cada canción y el número de oyentes mensuales y seguidores que tiene el artista, podemos ver hasta cinco ciudades en las que más se escucha la música del artista en cuestión y cuántos oyentes activos hay en cada localización.

La cuestión aquí es que por interesantes que sean, son simplemente datos. Aportan información, pero no toda la información que necesitas saber. No la información verdaderamente útil.

¿Qué es el big data musical y cuáles son sus ventajas?

Pensando en las localizaciones que públicamente ofrece Spotify en los perfiles de los artistas, es preciso destacar, por ejemplo, que a menos que hablemos de un artista emergente, en cuyo caso su música sería escuchada a nivel local, el resto de artistas siempre tendrán como ciudades con más oyentes aquellas en las que se concentra mayor población.

En el caso de Instagram, por citar una de las redes sociales de moda, que un artista tenga un número determinado de seguidores tampoco determina su nivel de popularidad. Un artista muy popular puede no trabajar su perfil en dicha red social, o tal vez ni siquiera su público objetivo se encuentre ahí.

Podría darse el caso, incluso, que la imagen o la faceta artística (en un sentido plástico) atraiga mucho público a su perfil, dado el carácter visual de la red social, pero eso no se traduce necesariamente en un interés por su producción musical.

Contratar o dejar de contratar a un artista considerando los datos fríos es una opción con alta carga de riesgo, y por tanto completamente desaconsejable.

El Hot Data

Por el contrario, contamos con otras métricas elaboradas que se obtienen del procesamiento de los datos brutos y que sí nos van a ser útiles en el propósito de organizar un evento rentable.

A estos datos son a los que en Drop.Show nos referimos como Hot Data o, más familiarmente, como datos calentitos.

Para que un dato sea realmente útil es necesario estudiarlo, contextualizarlo, compararlo. Ver qué hay más allá. Interpretarlo, en definitiva.

Cómo analizar la presencia digital de los artistas musicales

Esos datos interpretados. Esos datos que no son solo números, sino que nos dicen mucho más, es el Hot Data.

Es el conjunto de datos formado por múltiples variables que nos permite tomar decisiones fundadas al identificar las mejores oportunidades de contratación.

Entre ellos podemos listar algunos como:

El análisis, interrelación y entendimiento de todos estos datos, entre otros, son los que aportan una visión de conjunto que permiten conformar el mejor cartel para tu festival. El que hará que aumente la venta de entradas.

Quiero saber más sobre el servicio de big data de Drop.Show